Ha llegado el momento de ponerle nombre a nuestra historia, o lo concluimos o le ponemos alas. Si me preguntas, yo quisiera, si no es mucho, que te quedes, que te quedes en mis recuerdos, sentado, mirando el día que amanece. Que te quedes en mi respiración anhelante. Que te quedes quietito en mi piel… Seguir leyendo Mi amor del alma