Pienso en el atardecer y te veo a ti, colmado de pesadez. En mis manos tengo un café humeante que amortigua el incesante frío de esta llanura. Estoy sola en la cabaña, en la casita de descanso que soñamos juntos y la que nunca tuvimos. Es decir, la casita si existe, pero tú no. Tú… Seguir leyendo La cabaña
Tribulación
No es fácil vivir conmigo, ¿Quién quiere vivir con un ánima? Soy una vieja amargada que habito una piel rosácea. Hay una costra en mi pecho de tantos años de lágrimas. Soy yo, el eco de la desesperanza. Grito, grito hasta desgarrar el alma, Grito, pero ya nadie me escucha, La puerta ya está cerrada,… Seguir leyendo Tribulación
Día de matanza
Santiago cruzaba el umbral del zaguán techado con láminas de hojalata. El calor abrazador del verano se sentía más asfixiante bajo el resguardo de aquella casa. Todo era de adobe grueso y piedra, con paredes altas y blanqueadas con cal para ahuyentar los enjambres de moscas. Había servido como caballeriza antes de ser habitada. Era… Seguir leyendo Día de matanza
Un día…
Un día, el menos pensado, me sacudiré la carga y caminaré desnuda por la vida. Abrazaré las nubes, y andaré descalza sobre el suelo frío. Un día dejaré de tomar agua tibia en las mañanas para adelgazar, y la cambiaré por una copa de vino para despertar. Un día amaré mis ojeras y mis estrías.… Seguir leyendo Un día…
La coyota
Sí, me acuerdo bien, la memoria no me falla a tal grado que me olvide de la fecha y menos de los detalles. Diecisiete de diciembre del año… tampoco es que importa mucho el año. De cualquier año… ¡Se casaba la Coyota! Es mi hermana, así le digo de cariño por bocona, bueno en realidad… Seguir leyendo La coyota
Me gustaba, pero…
Te dejé un recado
Toda una vida desde la última vez que nos vimos. Hace mucho que no te escribía, he dejado de mandarte recados. No tengo claro que decía el último, creo que decía que estaba aprendiendo a vivir sin ti, sin tu sonrisa, sin tu olor, sin tus caricias… ¡va, tarugadas! Lo dejé en dos puntos suspensivos… Seguir leyendo Te dejé un recado
La piñata de cumpleaños de Mamá Belén
La verdad es que Heidi estaba muy preocupada, ella había escuchado que a las abuelas viejitas como Mamá Belén les comienzan a salir alas porque pronto se irán al cielo.
Mi pasión se pintó de azul
Hace ocho años que Luis y yo nos casamos, él es doce años mayor que yo y aunque físicamente no se nota gran diferencia, en actitud el tiende a ser rígido y paternal, semejante a los hombres de mi familia. La crónica de nuestro matrimonio la puedo resumir en pocas líneas. Al inicio, pasión desbordante,… Seguir leyendo Mi pasión se pintó de azul